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Viaje a Francia


Sigo por aquí, se acabaron las vacaciones, de nuevo al trabajo y a las ocupaciones habituales, entre ellas escribir en este blog. Gracias a los que seguís entrando, a pesar de que no haya novedades. Ayer debería haber ido a Vícar a ver el rallyesprint, pero como muchos sabréis, el Automóvil Club de Almería lo suspendió, debido a la escasa inscripción. Una pena y una buena decisión por parte de los organizadores

Esta entrada va sobre el viaje que hemos hecho a Francia Teresa y yo, para ver París y algunas cosas más, y sobre todo para estar con mi hijo Alvaro y Hèléne, que actuaron como perfectos anfitriones, aconsejándonnos y preparando las visitas, de manera que no tuviéramos que aguantar largas colas, y que fueran,  dentro de lo que cabe, económicas. No voy a contar aquí el viaje, porque sería muy largo, solo poner algunas fotografías (hemos hecho “cienes y cienes”), y comentarlos.

La de arriba es del Sena, la columna vertebral de París, una ciudad preciosa, que yo no conocía y que realmente “bien vale una misa”.

En la foto, una de las fachadas del Museo de Orsay, una antigua estación de tren acondicionada como museo, de lo que más me gustó, con muchos cuadros de los impresionistas franceses: Monet, Manet Gauguin….Muy recomendable y sin colas. También estuvimos en el Louvre, muy masificado.

Como este blog va de coches y motos, también voy a poner algunos vehículos que me llamaron la atención, como este “rickshaw” Vespa, habilitado para pasear a los turistas. En  París se ven muchas motos, y curioamente abundan los scooters con dos ruedas delanteras, que inclinan, algo que no se ve mucho por nuestra tierra.

Una de las cosas que nos ha llamado más la atención en París ha sido sus edificios, del estilo del de la foto, con buhardillas y casi siempre con plantas en las ventanas, muy cuidadas. Este es de la Rue Vendome, cerca de la plaza del mismo nombre, y donde están las mejores tiendas de joyería, moda, etc.

También se ven motos y coches clásicos rodando, como esta Velosolex, que estaba aparcada en una esquina. Es una bicicleta con un motor por delante del manillar, que transmite la fuerza a la rueda delantera por un rodillo.

Hicimos un paseo en barco por el Sena, al atardecer. Esta foto está hecha con una Samsung compacta que me llevé (preferí dejar la Canon EOS 40D y sus objetivos en Córdoba).

Siempre compro alguna revista cuando viajo en avión. En esta ocasión fue un Motor Clásico con un monográfico sobre los Gordini y que traía un artículo sobre un coche anfibio, el Amphicar 770. La casualidad fue que vi uno en uno de los barcos amarrados en el Sena, y aquí está la foto.

Esta foto es del mismo paseo, unos minutos más tarde, y la hizo Álvaro con su Canon EOS 450D. Lo más complicado fue encontrar un momento en el que no se viera el bateau que iba delante, pues es como una caravana.

El domingo fuimos a Versalles, nos levantamos a las 6.30, cogimos un Metro, luego un tren y a las 8.30 estábamos en la localidad. Caminando rápido hasta el Palacio, llegamos quince minutos más tarde a las colas para visitar los jardines. Alvaro se adelantó a la entrada y volvió corriendo, antes de las 9 la entrada era gratis. Así que pa dentro con nuestros bocatas. Primero nos dimos un largo paseo viendo los distintos jardines, cada uno con un estilo. En la foto L’Orangerie (el naranjal) y al fondo el palacio.

Después comenzó el espectáculo de las fuentes, acompañado por música clásica. En la foto, la que hay delante del Jardín del Rey, y si os fijais, se ve un pequeño arco iris. Otra cosa que nos llamó mucho la atención fue la afición de los franceses por los jardines y lo cuidados que están. Además de éstos vimos los del Bosque de Vicennes, el Jardin des Plants, el de Luxemburgo…

Una veterana BMW bicilíndrica aparcada en una calle, personaliada, yo le llamaría “clubman” o “cafe-racer”.

Otra visita interesante fue al Musée des Arts et Métiers, que está en el barrio de Le Marais y tiene toda clase de mecanismos, inventos, etc. Por ejemplo las primeras imprentas, telares, máquinas de escribir, satélites, módulos lunares, etc, etc. Y en la capilla, aparte de una reproducción del péndulo de Focault, algunos coches antiguos, como este Citroën antiguo, seccionado longitudinalmente.

En la misma capilla, y en una estructura tipo mecano gigante había más coches, como este Hispano Suiza (creo que es un H6) y al fondo un Renault de Fórmula 1.

Más arriba (daba vértigo pues se llegaba casi hasta el techo), este curioso vehículo, el Helicar, mezcla de avión y coche. Si recordais, en la entrada sobre el Museo del Automóvil de Málaga,puse uno muy parecido.

Muy cerca de Notre Dame (que nos gustó mucho), está la Sainte Chapelle, con unas impresionantes vidrieras, como las de la foto. Curiosamente, está dentro de unas dependencias del Ministerio de Justicia, por lo que hay que pasar un control policial. Muy recomendable.

Un clásico en una calle junto el Sena. Es un Mercedes 250 SL descapotable, modelo que me gusta especialmente porque tengo dos de Scalextric, de hace muchos años.

Lógicamente en París se ven muchos “carros buenos”, como este Porsche Cayman, aparcado en una casa señorial junto a la Plaza de los Vosgos. También vimos Ferraris, Maseratis y un “alas de gaviota” de los modernos, rodando por la autopista.

Acabo las fotos de París con esta de la Torre Eiffel, que vimos desde el Sena, desde la Plaza del Trocadero y por la noche, en un espectáculo de luces. La foto la hizo Alvaro desde el Campo de Marte. La torre impresiona, y sobre todo pensar cuando la hicieron, con los medios de entonces.

Los dos últimos días nos fuimos los cuatro a ver los Castillos del Loira. Habíamos alquilado (desde España pues el kilometraje era ilimitado y desde Francia lo limitan a 250 kms día) en Budget uncoche del tipo Opel Meriva, y en la Gare de Lyon nos dieron el Peugeot 308 eHDI de la foto. Me llevé mi TomTom nuevo y la verdades que es una maravilla para manejarse. Al salir, llego a un semáforo y se me cala el coche. Vale, empezamos bien, y eso que el coche está nuevo. En el siguiente semáforo pasa lo mismo y se me enciende la lucecita. Ya está, lleva el sistema para ahorrar gasolina, que apaga el motor y luego al pisar el embrague y/o meter la primera, arranca solito. Además, llevaba un modo eco de conducción, con un display en el que pedía la siguiente marcha cuando pasabas de 1500 r.p.m. En sexta y por autovía, a 2000 rpm se ponía a 130 km/h (la velocidad límite permitida). En mi Zafira, a las mismas revoluciones y en quinta el coche va a 80 km/h, así que imaginaros la diferencia. y además lleva el “cruiser”, o sea que puedes dejar de pisar el acelerador.

Por autopista de pejae, y luego carreteras nacionales (algo estrechas pero perfectas de asflato), llegamos al castillo de Chambord, al fondo en la foto hecha por Hèléne), y en la que stoy con Teresa y Alvaro, reponiendo fuerzas. Lo más interesante de este castillo es una gran escalera doble, si subes por un lado, solo ves a los que van por la otra escalera por unas ventanillas. Dicen que la ideó Leonardo Da Vinci.

En Amboise, donde vivió los últimos años Da Vinci, vimos esta Buel, una superbike con motor Harley Davidson.

El castillo que más nos gustó de los que vimos fue el de Chenonceau, en la foto. Primitivamente era un molino (la torre que se ve a la izquierda),después se construyó el castillo en la orilla del río Cher junto a un puente (la parte con las torres), y finalmente se construyó  la última parte sobre el propio puente.

Otro interesante castillo es el de Azay Le Ridau, junto a un río, más pequeño que el anterior. Por cierto que próximo a esta ciudad había un museo de coches y maquinaria, pero me enteré después…una pena.

Los dos días que estuvimos por el Loira dormimos en casas rurales, esta es la Villa Garnier, en St. Michel, pero la foto la pongo por el coche del dueño, un Citroën XM.

Hemos tenido buen tiempo durante todo el viaje, casi con calor, de manera que nos bañamos en la piscina de esta casa.

El descanso del viajero. En el Aerpouerto de Orly encontramos estos sillones con “reposapies” ideales para la espera. Por cierto que además estaba junto a nuestra puerta de embarque. Volamos desde Sevilla a París con Trans Avia, una “low cost” que es de Air France y KLM y funciona muy bien. Por cierto, el cigarro es de metirijilla.

Nada más, espero no haberos aburrido. Nos vemos en La Mota,pero  antes habrá una entrada sobre una prueba clásica del vereno andaluz, el Slalom de San Fernando.

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